El burnout es un síndrome psicológico que representa una respuesta prolongada a estresores emocionales e interpersonales crónicos en el trabajo. Este diagnóstico está reconocido por la Organización Mundial de la Salud y se caracteriza por el agotamiento, cinismo y falta de eficacia profesional.

Suele ocurrir con más frecuencia en ambientes de trabajo competitivos, por eso, quienes trabajan en alta dirección tienen un riesgo mayor de padecerlo.

 ¿Las razones? Son variadas, entre ellas se encuentran las dificultades para balancear el trabajo y la familia, el estancamiento en puestos que no les permiten desarrollar sus habilidades o tomar decisiones laborales propias.

En cada persona puede manifestarse de forma distinta, pero entre los síntomas generales se encuentran: cansancio permanente, sentimiento de insatisfacción y sentir falta de aprecio en el trabajo.

Consejos para prevenir o disminuir el burnout:

1. Respeta tu horario de trabajo. Entrar y salir puntualmente del trabajo es recomendable.

2. Capacitar y delegar funciones. Las personas que saben delegar funciones se dan la oportunidad de confiar en otros, trabajan en equipo y reciben soluciones inesperadas que los liberan de presiones. Un personal capacitado facilita la retroalimentación y el enriquecimiento de las perspectivas del negocio.

3. Cuidar espacios familiares. Reservar tiempos de calidad con la familia y estar con energía para participar en ellos.

4. Brindarse tiempo personal. Este punto comienza con darse tiempo para comer saludablemente, dormir y tener un pasatiempo o hobby. Asimismo, es importante darse tiempo para formarse y capacitarse, el sentir que estamos preparados para enfrentar las adversidades reduce significativamente el stress.

5. Comunicarse con el entorno. Desconectar celulares y dejar la computadora para hablar y escuchar a las personas que nos rodean puede evitar el burnout. Mirar y escuchar con atención a los compañeros de trabajo cuando nos comentan algún punto es esencial para que las labores cotidianas sean resueltas de la mejor forma posible. Pedir consejo o apoyo abre otras perspectivas que quizás no habíamos considerado.

6. Darse tiempo para platicar con amistades. La amistad nos brinda un apoyo emocional, fortalece la autoestima y la seguridad en uno mismo. El contar con distintos círculos de amigos nos da la oportunidad de tener diversos puntos de vista sobre temas laborales, familiares, de pareja, personales, entre otros.

Es de suma importancia disminuir este síndrome psicológico para lograr potencializar al máximo nuestros equipos de trabajo, es vital realizar evaluaciones de forma constante para generar ambientes laborales adecuados con el objeto de cuidar el capital humano.